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La Coctelera

Categoría: Amistad

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MATRIMONIO: PARA QUE HAYA CRECIMIENTO, NO CRISIS

MATRIMONIO: PARA QUE HAYA CRECIMIENTO, NO CRISIS

El matrimonio, como las empresas, ha de ser próspero, de lo contrario entristece y aburre. Sabemos la gran cantidad de energías necesarias para ---sin desaliento--- sacar adelante un proyecto empresarial.

Seguro que habrán oído alguna vez la muy acertada idea de hablar del matrimonio, el amor hombre-mujer-, como de un trabajo apasionante. Lo encuentro acertadísimo. Creo que, en verdad, el matrimonio requiere esfuerzo y sacrificio y, a la vez, puede ser motivo de gran disfrute, si se cuida a diario.

El matrimonio, como las empresas, ha de ser próspero, de lo contrario entristece y aburre. Todos sabemos la gran cantidad de energías necesarias para ---sin desaliento--- sacar adelante un proyecto empresarial.

Igual ocurre en el matrimonio que en la vida laboral. Es en esa tarea diaria donde se ejercitan las virtudes humanas. Así se llega a encontrar la felicidad propia, buscando la de los demás. De esta manera la felicidad es el resultado de una vida de entrega, por ello se puede ser feliz incluso con sufrimiento.

Pensemos que la ceremonia de la boda sólo fue el principio. Poco a poco se empieza a entender y valorar que la reverencia hacia la esposa o el esposo es más importante que el amor. La reverencia es muy superior al respeto. La primera necesidad de reverencia proviene de conocer lo que es el hombre, la segunda de saber bien qué es el matrimonio. De lo contrario, es muy difícil que éste alcance su elevadísima plenitud.

Viene a cuento un simpático hecho que transcribo, aunque quizás ya lo sepan. No pensemos que sea del siglo XVIII, pues es actual:

“Es la noche de bodas. El marido, con la mayor “naturalidad” del mundo, abre la puerta del dormitorio, sin avisar. Su mujer, con dulzura y sin vergüenza, le dice:
---Por favor, sal de la habitación y llama antes de entrar.
---¿Por qué tanta ceremonia? ---dice el marido.
Y la esposa, pausada, sin inquietarse, con elegancia y buen humor, comenta:
---Mi amor, pues para que nunca olvides el valor del permiso que ahora mismo voy a concederte”.

ENTREGA Y PLACER

Importa mucho no invertir los términos. Evitemos presentar la sexualidad como una condición previa para el amor. Es en realidad el amor matrimonial la condición primera para el regalo que es la entrega corporal. De lo contrario, el trato sexual separa y aleja al hombre y a la mujer, en lugar de unirlos. Como dice un amigo, el cerebro es el órgano sexual más poderoso.

Comprender es una tarea de amor hecha con la inteligencia. A última hora, comprender será compartir lo poco y lo mucho, lo grande y lo pequeño, lo temporal y lo eterno.

Por experiencia sabemos que, si queremos, somos capaces de sacar tiempo para todo aquello que verdaderamente nos interesa. Entonces ¿vamos a dejar de hacer un pequeño servicio a la esposa o a los hijos, por falta de tiempo?

Hay momentos en que irá muy bien desahogarnos, oxigenarnos de un tema que no acabamos de “cuadrar” con nuestro cónyuge. Bien, pero es vital tener esa confianza de amistad con la persona adecuada, en el momento oportuno y con cierta moderación.

No convirtamos el disgusto o la contradicción en una queja espectacular. Algunos fracasos personales e incluso problemas de salud o de carácter, se pueden convertir, si no se atienden a tiempo, en la excusa-causa para que la estabilidad del matrimonio pague las consecuencias. ¡Y eso no es justo!

Los medios que, en otro orden de cosas, por ejemplo el ámbito laboral, pondríamos para abordar con renovada ilusión una mejora personal y del equipo, parecen imposibles de poner en juego cuando se trata del matrimonio. ¡Pues no puede ser! Con sensatez, inteligencia y determinación, es preciso afrontar los sacrificios necesarios para mejorarse mutuamente, él y ella. Lo contrario es ser imprudentes. Y así, hasta las empresas más solventes acabarían en la bancarrota.

Es oportuno tener en cuenta que si lleváramos la cuenta de todos los defectos y errores de una persona, acabaríamos transformando en un ser despreciable hasta a la persona más encantadora. Todos necesitamos ejercitarnos desde muy chicos en la capacidad de pedir perdón y de perdonar.

El verdadero problema llega cuando hay desinterés por cuestiones familiares muy importantes como son la educación de los hijos, la administración del hogar o el trabajo del otro cónyuge. Es preciso evitar las “agendas ocultas” y recomenzar con sinceridad. Qué alivio será cuando al ver alguna incomprensión, no neguemos la injusticia que tenemos delante, pero reaccionemos renunciando a la venganza y queriendo lo mejor para el otro, a pesar de los pesares.

TERNURA Y UNIÓN

En estos asuntos nos urge ser reflexivos y objetivos. A veces, he visto gran preocupación por cómo puedan elegir los hijos una pareja adecuada para su matrimonio. Pues, mostrémosles un modelo de felicidad de carne y hueso.

En esta unión de dos personalidades que han de adaptarse, el marido y la mujer han de poner, enérgicamente, manos a la obra. Si el uno no se esfuerza, el otro deberá poner doble intensidad. Es un entrenamiento mutuo de libertad, responsabilidad y servicio, que construye la plenitud matrimonial.

Aunque no exista persona humana que sea capaz de satisfacer totalmente las necesidades de otro, sí encontramos en el matrimonio una fuerza que tiende a enlazar y a dar consistencia a dos diferentes maneras de ser.

Seguro que a todos nos agradará recordar algunos trucos para asegurar que ponemos los medios necesarios y razonables para ir a una. Como música de fondo tenemos el hecho clave, la prioridad, de intentar en todo momento adelantarnos a lo que pueda necesitar nuestra esposa o esposo. Es un “prejuicio” buenísimo que se puede adornar sistematizando detalles como:

---Tres días fijos a la semana llegar lo antes posible y puntualísimo a casa, evitando toca excusa laboral o de amistad.

---Al menos tres días a la semana, hablar tranquilamente, sin TV ni niños, antes de ir a descansar.

---Buscar y dar un beso “pausado” al esposo o esposa, nada más llegar a casa.

---Al menos una vez al mes salir a cenar o pasear los dos solos, como recién casados, hablando de temas de interés y agradables para ambos. Con paciencia, con tiempo. Saboreando la compañía de alguien que está a tu lado para facilitar las cosas, para buscar tu felicidad.

Todas y todos podríamos seguir la narración, pues cada uno sabe mejor que nadie lo que hace la vida más agradable a su propio cónyuge.

En fin, disfrutemos levantando, a diario, la principal empresa que tenemos entre manos, pues es la familia la realidad humana por excelencia, principio básico para cualquier mejora de la sociedad.■■■■■

Emili Avilés i Cutillas
www.educaresfacil.com

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¿Enamorada de mi mejor amigo?

¿Enamorada de mi mejor amigo?
Fecha : 05/02/2006 , Por mujer.com

Existe sólo amistad verdadera o puede existir algo más

Los especialistas apuntan a que la amistas que puede existir entre un hombre y una mujer sin que alguno de los dos cruce la frontera que va más allá de una amistad verdadera es un hecho real.

La atracción física puede surgir en cualquier momento en una relación de mejores amigos, pues la creencia de que realmente es posible establecer un vínculo estrecho de amistad entre personas de sexo opuesto sin que haya atracción física, aún está en duda.

Las mujeres ponen en duda esa amistad, pues su condición de mujeres les deja saber que en la mayoría de amistades que han establecido con el sexo opuesto, siempre hay un interés de por medio y los sentimientos de él son evidentes a la vista de una mujer.

Y en el caso de los hombres hay quines aceptan que es muy acertado el pensar que existe algo mas, pues es absurdo pensar que un hombre es incondicional sin desear tener algo con “la mejor amiga”. Y hombres que dicen ser honestos y que en el fondo y la realidad es que no han sentido más que una amistad fraternal por sus amigas del alma.

El ser amigo va mas allá de compartir, pues es estar ahí para escuchar al otro, aconsejarlo, aceptarlo con todos sus errores, consolarle en los momentos difíciles, darle ánimos para seguir adelante ante los problemas, compartir las alegrías y tristezas. Por lo anterior, la amistad no necesariamente tiene que surgir entre personas del mismo sexo.

Cuando se trata de dar un consejo o resolver un problema, los hombres suelen ser más prácticos, de modo que esto le da a la amiga una perspectiva diferente de las cosas.

Así como los hombres son más directos a la hora de dar consejo, las mujeres son más sensibles y en laguna ocasión puede que la amistad se confunda. No obstante, la mujer es quien desde un principio y a lo largo de la relación pone la pauta al respeto mutuo y el límite que se establece marca la diferencia entre una amistad sana y una relación más allá de este sentimiento sin interés.

Si realmente existe o no un interés adicional a una simple amistad, puede ser una cuestión que varia según la situación. Para Alma quien pensó tener una persona que creía era su mejor amigo, resulto en ser el amor de su vida.

Después de más de treinta años de una matrimonio feliz, confiesa que desde que inició la amistad con su esposo David, sabia que había algo más que una simple amistad de mejores amigos, pues a punto de casarse con otra persona, Alma deserto para poder estar con su mejor amigo . En todo este tiempo de amistad Alma se había enamorado de él y David de ella, pero nadie quiso comentar nada por miedo a arruinar la amistad.

Lo que hizo saber a Alma que él era esa persona fue algo muy simple, nos confiesa con un semblante de ternura y voz de emoción: “Con él podía sonreír a cada momento y ser yo misma, no debía ser nadie más”.

Muchas personas creen que por el hecho de conocer tan bien a una persona es imposible enamorarse de ella, pero no lo es. El problema es no querer aceptar un sentimiento tan fuerte. En conclusión si puedes enamorarte de tu mejor amigo, y no pasa nada, más que ser feliz al hacer lo que te dice el corazón.